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Constituyentes

¿POR QUÉ CHILE COMPRA Y NO PRODUCE VACUNAS?

Por Dr. Tomás Lagomarsino

Nuestro país produjo vacunas de forma ininterrumpida desde el siglo XIX hasta su cierre definitivo en el año 2005. Durante casi 200 años se alcanzaron a producir 29 tipos de vacunas diferentes en Chile, algunas de las cuales fueron desarrolladas por investigadores chilenos. Fuimos un país reconocido a nivel internacional por esta capacidad, sin embargo su decadencia inició en la década de los 80’ cuando el modelo subsidiario empezó a desmantelar todo a su alcance. El Estado sólo podía participar donde los privados no estuvieran intersados.

Durante muchos años se mantuvo el Instituto Bacteriológico con un presupuesto mínimo que impidió mantener los estándares internacionales. Mientras otros países incorporaban tecnologías que permitían la automatización de los procesos de fabricación, Chile se quedaba en el pasado. El Bacteriológico pasó a ser el Instituto de Salud Pública consolidando la visión de un Estado que solo regula a los privados, pero que no toma parte activa.

Quizás muchos no se acordarán a estas alturas, pero a inicios del siglo XXI hubo un “Comité de Defensa de las Vacunas del ISP” que poco pudo hacer. El daño ya era irreparable y no se podía “competir” con la industria internacional que producía a costos mucho más baratos. Chile dejó de producir vacunas.

Han pasado muchas décadas desde el desmantelamiento del Instituto Bacteriológico, y vemos cómo la falta de stock de vacunas contra el Covid-19 se toma los medios de comunicación. Algunos se preguntan legítimamente, ¿por qué Chile tiene que comprar vacunas y no puede producirlas? La memoria es frágil y la respuesta es que nos robaron la capacidad de producirlas. La visión de unos pocos destruyó el trabajo de más de 150 años donde cientos de miles de chilenos y chilenas fueron inoculados con nuestras vacunas.

Si otra hubiera sido la historia, hoy las noticias podrían no ser la falta de stock de vacunas contra el Covid-19, sino el rol de nuetro país en superar la Pandemia en Chile y el mundo. Recuperar las capacidades perdidas, donde las vacunas son solo un ejemplo, demorará años. Pero es una tarea que tenemos que comenzar terminando con el modelo subsidiario en la Nueva Constitución y estableciendo un Estado activo y garante.

¿Quién sabe? En la próxima Pandemia podría ser una vacuna producida en Chile la que de solución a millones de personas.

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